A la Zeta en 1931

 

Te imaginás subir a la Zeta en 1931? La historia de los primeros vecinos de Esquel que llegaron a la laguna en auto.

Hace casi un siglo, una caravana inauguró el camino para automóviles hacia la Laguna Chica, como se la conocía en ese entonces. Los diarios locales contaron la historia paso a paso.




En el mes de julio del año 1931, en pleno invierno, la joven ciudad de Esquel vivió una jornada que marcaría un antes y un después en la comunidad. Un grupo de automóviles subía por primera vez el camino hasta la que hoy se conoce como Laguna La Zeta, en ese entonces llamada Laguna Chica.

Esta escena quedó registrada en los periódicos locales de la época, que relataron la hazaña como el inicio de “una nueva era turística” y de esparcimiento en la zona.

Gracias a los ejemplares que se conservan en la Hemeroteca de la Biblioteca Pública Municipal de Esquel, en la actualidad se puede reconstruir ese momento que marcó un hito en la historia de la ciudad.



Nuevo camino

En su edición del 5 de julio de 1931, el Diario Esquel daba cuenta de que ya se había iniciado la apertura de un nuevo camino "que sube la loma hasta laguna chica"

Según la mencionada publicación, “la elevación que es de 240 metros perpendicular ha sido reducida al mínimo con el zigzag que suprime la rampa más pronunciada”.




Vista Panorámica de la ciudad de Esquel
(Archivo Histórico Municipal de Esquel)


De acuerdo a dicha publicación, el punto de partida del camino era la “diagonal norte de Hyde Park” (en la actual esquina de calle Don Bosco y Avenida Fontana). El ancho previsto del camino era de seis metros, lo que permitiría el tránsito de vehículos y hasta de “fortachos… bueyes”, según el texto de aquella época.

El zigzag que marcó la traza del camino, es el rasgo distintivo que luego dio nombre a la laguna. Tal como consigna el libro Esquel - 100 años / Crónicas del primer centenario, “La Zeta es la denominación elegida por los pobladores para la laguna a la cual se accede por un camino en zig-zag que, desde lejos y hoy arbolado, se asemeja a esa letra”.




Recorte del Diario Esquel, del 5 de julio de 1931.


En otro recorte, del jueves 16 de julio, el Diario Esquel informó que se realizó la primera prueba de ascenso en automóvil. 

La noticia señala que el camino no estaba aún terminado: en varios tramos no llegaba al ancho reglamentario, la tierra estaba removida y húmeda, y en algunas zonas los autos patinaban.

Aun así, todos los vehículos que intentaron la subida lograron llegar.



Plantación de pinos en la subida a la Laguna la Zeta.
(Archivo Histórico Municipal de Esquel)


Quiénes fueron los primeros en llegar en auto 

Según el testimonio publicado el 19 de julio de 1931 en el Diario Esquel, los vehículos que lograron alcanzar “lo más alto de su trayectoria” fueron:

  • Fiat de la Casa Morelli
  • Ford Voiturette conducido por el Dr. Amaya
  • Ford de Juan Goyamanejado por el agente local de la Ford Company, Sr. Evan Lloyd Hughes
  • Ford camioneta de la Casa Lahusen
  • Ford del gerente de Sociedad Anónima, Sr. Vizcay
  • Camión Ford de la Casa Águila

Y, según el mismo relato del Diario Esquelno faltó la “nota cómica” de la jornada: algunos pasajeros también llegaron “con propulsión a sangre y sudor”.




Recorte del Diario Esquel publicado el 19 de julio de 1931.


El mismo periódico consigna que, días después, una vez que el camino se secó y se acomodaron algunos sectores, también logró subir y bajar con éxito “el Ford modelo antiguo del joven Antelo”, lo que fue considerado como la prueba definitiva de que el camino estaba listo.




La Familia Morelli en su auto, en el año 1929.
(Archivo Histórico Municipal de Esquel)

Un paseo que prometía futuro

En su edición del 18 de julio, el periódico El Libre del Sur se adelantaba al acto inaugural y señalaba que la caravana de autos marcaría el inicio de una “nueva era turística para los felices poseedores de vehículos a motor”.

Además, anticipaba que a orillas de la laguna se ofrecería un asado popular, y que el lugar —donde antes había un pequeño bosque de maitenes y chacais— sería alambrado y forestado con sauces para que las familias pudieran disfrutar de la sombra en verano.


Desde ya podemos asegurar que la laguna será en el próximo verano un lugar de esparcimiento muy concurrido”, afirmaba el texto con evidente entusiasmo.


Recorte del periódico "El Libre del Sur" del 18 de julio de 1931.

A paso de auto (y de historia)

Hoy, casi un siglo después, aquellas crónicas de julio de 1931 permiten asomarnos a un Esquel que empezaba a soñar con el turismo, el aire libre y los paseos familiares.

Actualmente, la Laguna La Zeta es uno de los espacios más elegidos por turistas y vecinos para disfrutar la naturaleza cerca de la ciudad.




Vehículos característicos de la época en Esquel. Un grupo de turistas en la década del '30.
(Facebook "Fotos Antiguas de Chubut" - Pinda Fernández Vecino)

Se promociona turísticamente como un lugar de descanso y caminatas, con senderos, paisajes tranquilos y la posibilidad de relajarse en un entorno natural durante todo el año.

Por su parte, la Municipalidad de Esquel debe realizar, de manera regular, tareas de mantenimiento en la subida, que hasta el día de hoy es un camino de ripio.




Fuentes:

  • Diario Esquel, ediciones del 5 y 19 de julio de 1931. 
  • Periódico El Libre del Sur, edición del 18 de julio de 1931.
  • Fragmento del libro "Esquel - 100 años / Crónicas del primer centenario".

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Agradecimiento especial al personal de la Biblioteca Pública Municipal y del Museo Histórico Municipal de Esquel por el material bibliográfico y fotográfico aportado.



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