Administración de Esquel 1920

 

Los primeros balances municipales muestran un pueblo en pleno crecimiento, con gastos llamativos, ingresos modestos y el desafío de sostener servicios básicos. Un repaso por los documentos que se publicaban en los periódicos y que revelan la vida cotidiana de la Esquel de hace un siglo.




Así se administraba Esquel hace un siglo: entre ataúdes, telegramas y pagos insólitos
(Archivo Histórico Esquel)

En los primeros años de Esquel, cuando la ciudad empezaba a crecer y el municipio llevaba dos años desde su creación, la administración municipal llevaba sus cuentas de una manera estricta, con balances mensuales que se publicaban en los periódicos locales.

Esas publicaciones del Diario Esquel y El Libre del Sur entre 1925 y 1926, conservadas en la Hemeroteca de la Biblioteca Pública Municipal de Esquel, permiten asomarse a la vida cotidiana de aquellos días.

A veces, para entender cómo funciona una comunidad, basta con mirar sus gastos. No se trata solo de números: detrás de cada informe aparece un pueblo que crecía sobre el esfuerzo de empleados municipales, comerciantes, carreros, zapateros, albañiles y vecinos que aportaban sus impuestos. Y también, como suele ocurrir, algunos gastos curiosos que hoy despiertan sorpresa.



Entre el efectivo y las reservas

De acuerdo a los recortes de los diarios, en 1925 la economía municipal estuvo marcada por muchos cambios. El saldo en efectivo variaba de un mes a otro: $73,43 en enero$363,74 en julio$1.525,45 en octubre y luego un brusco descenso hacia fin de año.

También se puede observar una reserva que la Municipalidad tenía depositada en la S.A. Importadora y Exportadora de la Patagonia (que actualmente es La Anónima). Esta reserva arrancó en $8.701,17, pero hacia octubre ya se había reducido a menos de un tercio. 

El pueblo necesitaba recursos para obras, caminos y servicios básicos.

A fines de 1925 aparecen los primeros movimientos en el Banco Nación, donde se registran depósitos y documentos a cobrar.

En qué se gastaba

·        Caballos

Del análisis de los recortes citados, se puede hacer un desglose de los principales gastos de la Municipalidad. En enero de 1925 se pagó por herrar caballos, por pasto y por avena

La Municipalidad también abonaba fletes, viajes y trabajos vinculados a la tracción a sangre, la única manera de mover materiales y mercadería en un pueblo que tenía pocas calles consolidadas.

·        Ataúdes, sepultureros y ceremonias

Uno de los gastos más llamativos aparece en julio:

“Brun Isidro y Cia, 1 ataud para el pobre de solemn. J. R. Hughes – $55.”

Los registros indican pagos constantes al sepulturero, trabajos de labranza de sepulturas y pequeñas erogaciones vinculadas al cementerio. 





Esquel crecía rápido, y esa expansión también estaba marcada por la muerte.

·        La Comisaría también recibía su parte


En julio de 1925 se registra un pago puntual:

“Comisaría Esquel, subvención 2 meses – $60.”

Un aporte directo del municipio para sostener el funcionamiento policial, habitual en aquellos años.

Gastos que sorprenden

Entre los apuntes de octubre aparecen compras que hoy resultan insólitas:

  • 1 destornillador – $1,50
  • ½ litro de alcohol – $0,70
  • Arreglo de un farol – $3,00
  • 1 palo pico – $1,50

Y también una frase extraordinaria por su redacción concisa, casi enigmática, publicada así en el recibo:

“Valoggia y Cia, carne para gatos – 0.60.”

No queda claro de qué se trataba este gasto, pero la contabilidad no mentía: todo se registraba.



El trabajo de zanjas y pedregullo

Los documentos publicados en los periódicos de la época, muestran una lista interminable de pagos a trabajadores por metros de zanja, cargas de pedregullo y rellenos.

Mes a mes, decenas de vecinos cobraban entre $5 y $185 por trabajos que buscaban encauzar el agua, mejorar calles y evitar anegamientos.



El antiguo Palacio Municipal de Esquel, a poco de su inauguración.
(Archivo Histórico Esque)

Los gastos de comunicación

Los telegramas eran vitales para pedir insumos, coordinar viajes o tramitar documentos. Por eso, los gastos de Correo y Telégrafo eran constantes:

  • $182,94 en enero,
  • $32,02 en octubre,
  • y múltiples pagos menores durante todo el año.

Cada llamada, cada telegrama, cada gestión se pagaba por separado, recibo en mano.




Compras en Buenos Aires, máquinas y papel sellado

En julio, la compra más costosa del año:

“Dr. H. Roggero por compra en B. A.: 1 caja fierro $500, 1 máquina de escribir $465, 1 medalla Inspector $10, 2 lactodeacímetros $3.80.”

La máquina de escribir marcó la modernización administrativa. La caja de fierro —probablemente una caja fuerte— indicaba la necesidad de proteger documentos y fondos municipales.

Animales muertos y otras perlitas

En otros meses, los diarios registran gastos que hoy resultan casi entrañables o inesperados, como el pago por retirar animales muertos de la vía pública, o la compra de comida para gatos.

Ese tipo de gastos, habituales en pueblos pequeños, también figuraban con total transparencia en los balances publicados.



Las autoridades municipales de entonces

La Municipalidad de Esquel experimentó una notable rotación en su liderazgo durante 1925, según revelan los balances de caja publicados en la prensa local. Cabe recordar que en los primeros años de la municipalildad no existía la figura del Intendente.

El puesto de Presidente Municipal fue ocupado por al menos tres figuras distintas en el transcurso del año: Ervedo Rossi lideró la administración a principios de 1925, firmando los movimientos de enero y mayo.

Posteriormente, José Williams figura a cargo de la presidencia en julio, aunque al parecer (según los documentos de la época) su mandato fue interrumpido temporalmente por Evan Ll. Hughes, quien figuró como Presidente en el balance de octubre. 

Finalmente, Williams regresó al cargo ya que en firma como autoridad en el balance de noviembre de 1925 y mantuvo su posición hasta al menos febrero de 1926. 

En la Secretaría, se registró un cambio de mando: Milton Davies ocupó el puesto durante la primera mitad del año, cediéndolo a Juan S. Pugh a partir de octubre de 1925, quien mantuvo el cargo en las publicaciones subsiguientes. 

La única figura de continuidad en el equipo directivo fue K. Sorensen, quien ejerció ininterrumpidamente como Contador de la Municipalidad a lo largo de todo el período documentado.


(Archivo Histórico Esquel)

Cuando el robo sacudió al pueblo

Entre los recortes aparece el eco de un hecho que tuvo fuerte impacto social y que EQS Notas reconstruyó en otra nota: “Se ha robado a la Municipalidad”, titulaba el Diario Esquel en 1925, relatando la desaparición de fondos municipales.

La crónica completa puede leerse en la publicación de EQS Notas«“Se ha robado a la Municipalidad”: el caso que sacudió a Esquel hace un siglo», donde se reconstruye cómo ese episodio puso en alerta a los vecinos sobre el manejo de fondos públicos.

La denuncia sobre un faltante de dinero público derivó en la contratación del contador Spartaco Williamson, quien asumió el rol de interventor con la tarea de revisar la contabilidad municipal. Según el movimiento de caja municipal, por este trabajo se le pagó al sr. Williamson $150.



¿Se ha robado a la municipalidad ? : El caso que sacudió a Esquel hace un siglo

Un supuesto robo de fondos públicos , en 1925, quedó registrado en textos periódicos de la época que se conservan en la hemeroteca local. Dinero faltante, debates y una investigación interna que buscó respuestas.

Lo que dicen las cuentas

A cien años de aquellos balances, los documentos muestran una ciudad que crecía a puro esfuerzo. Pero también muestran algo más valioso: la voluntad explícita de informar, de dejar constancia pública de cada gasto, incluso el más mínimo.

Esa transparencia, publicada en los primeros periódicos de Esquel, forma parte de la historia local tanto como las obras, los empleados o las primeras instituciones.

Porque las cuentas —sobre todo las más viejas— no solo hablan de números: hablan de las prioridades, las urgencias y los sueños de un pueblo que recién empezaba a tomar forma.

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Fuentes:

  • Diario Esquel, ediciones del 30 de noviembre de 1925 y del 24 de enero y 28 de marzo de 1926.
  • Periódico “El Libre del Sur”, ediciones del 28 de febrero, 20 de junio, 15 de agosto y 21 de noviembre de 1925

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Agradecimiento especial al personal de la Biblioteca Pública, del Archivo Histórico y del Museo Histórico Municipal de Esquel por el material bibliográfico y fotográfico aportado.


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